Enfadado y molesto por su rechazo, Darcy decide defenderse. La acecha durante su paseo matutino, le entrega una carta y se va. El contenido deja a Elizabeth conmocionada. Darcy tenía, en efecto, buenos motivos para comportarse con Wickham, pero Elizabeth no puede hacer más que sacudir la cabeza con pesar y desacuerdo al leer que, cuando separó a Bingley de Jane, creyó que ella le era indiferente.
Mostrar más
