Los niños están jugando a la guerra de la independencia en el patio. El juego provoca el mayor ruido, lo que incomoda mucho a Don Ramón.
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El Chavo del Ocho
Temporada 3 - Episodio 2
Serie Finalizado
8.6
1975
Los niños están jugando a la guerra de la independencia en el patio. El juego provoca el mayor ruido, lo que incomoda mucho a Don Ramón.
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El Peterete se da cuenta de que la ventana de una casa quedó abierta y llama al Chómpiras para ayudarlo a entrar en ella. / Quico y la Chilindrina discuten por el tamaño de sus globos, mientras el Chavo intenta reventarlos.
Entremés de Los Caquitos. / Todos los inquilinos de la vecindad deciden bañar a cubetazos al Chavo del Ocho ya que éste lleva varios meses sin tocar el agua.
Entremés: Los Caquitos. / El Chavo del Ocho rompe el romance que sostiene el profesor Jirafales y la mamá de Kiko.
El Chavo se perturba con su sombrero, que cae a todo momento. | Chespirito sospecha que el invitado de su patrón es el famoso bandido Mil Caras. | Don Ramón intenta pintar la puerta de su casa, pero es constantemente molestado por los niños de la vecindad.
Los niños disputan sus monedas. / El Chómpiras está vendiendo paletas, pero acaba cambiando el carrito de helados por un coche de bebé. / Doña Clotilde deja un pastel en la ventana. La Chilindrina tiene la idea de "pedirlo prestado" y llama al Chavo para ayudarla.
El Chavo y la Chilindrina intercambian monedas/ Chespirito provoca una confusión entre su patrón y sus dos novias. | Don Ramón finge que la Chilindrina está enferma para no pagar la renta y todos quedan asustados con miedo de pegar sarampión.
Chespirito es robado por un limosnero y con la ayuda de una anciana, también mendiga, trata de recuperar su dinero./ La Chilindrina se rehúsa a tomar una medicina y don Ramón le advierte que los niños desobedientes son llevados por el "ropavejero"./ Los niños compiten para ver quien se queda con la moneda perdida de Quico.
El Doctor Chapatín va a examinar a un hombre que vive como "amo de casa". / La vecindad del Chavo realiza una fiesta para celebrar la Buena Vecindad, pero como siempre, los inquilinos terminan peleándose entre ellos.
En un picnic con sus amigos, Chespirito ve un platillo volador pero nadie le cree. / El doctor Chapatín atiende a un boxeador que quedó malherido después de su pelea. / Don Ramón es desalojado por el Señor Barriga. Él tiene el dinero para pagar la renta, pero no sabe donde está.
Chespirito acude a una agencia de empleos para postularse al cargo de secretario. / El Chavo y la Chilindrina resuelven ensuciar la ropa de Quico, que va a una fiesta. / Los niños están comprando varios globos, pero el Chavo no tiene ninguno porque no tiene dinero.
El doctor Chapatín se sienta en un banco del parque para leer su diario, pero no sospecha de que allí es el punto de encuentro de unos contrabandistas. / Don Ramón será visitado por tres mujeres y le pide al Chavo y la Chilindrina que lo ayude a recibir a cada una de ellas. / Gloria se muda a la vecindad con su sobrina, Paty, y los hombres de la vecindad se enamoran de las vecinitas.
El Doctor Chapatín intenta socorrer a un hombre que pasa mal en un restaurante. / Un mosco no deja dormir en paz a Chespirito. / Los niños de la vecindad descubren que se desmayan siempre que son besados por las nuevas vecinas. La única solución para curar a los desmayados es echarles cubetazos de agua fría.
El Peterete intenta abrir una caja fuerte, pero el Chómpiras lo desconcentra al abrir varias bolsitas de papitas. / Los niños molestan a Don Ramón, que trabaja de carpintero. / El Chavo consigue una cerbatana y una porción de chochitos, pero la Chilindrina acaba usándolos para atacar a los otros.
Chespirito es el utilero de un estudio de televisión y sospecha que los actores están planeando matarlo. / Don Ramón desconfía que el gato de Doña Florinda está comiéndose sus pescaditos de colores.
María Antonieta le demuestra a su esposo Rubén que está preparada para actuar en caso que entren ladrones a su casa. / Don Ramón consigue una muda de chirimoya y quiere plantarla en una maceta. Pero los niños lo distraen a cada rato y no lo dejan terminar el servicio.
El Chavo le pregunta a Don Ramón el motivo por el cual botan las pelotas. / Rubén y Chespirito se disputan el amor de la Toña a ritmo de copla ranchera. / Los niños estudian para la clase de historia. / Don Ramón, Doña Florinda y Dõna Clotilde pelean por el tendedero de la vecindad.
El Chavo y Quico realizan una serie de apuestas. / El Chómpiras y el Peterete intentan abrir un cofre. / Los niños juegan a la escuelita, pero acaban ensuciando la ventana de Don Ramón.
Don Ramón invita al Chavo para desayunar, pero descubre que no tiene más huevos para preparar el desayuno. Mientra tanto, Quico gana una mesa de ping pong.
El Chompiras y el Peterete fingen que son mendigos para conseguir dinero. / Los niños faltan a clases y quedan con miedo de encarar a Don Ramón. Por eso, la Chilindrina inventa un plan.
El Peterete le dice al Chompiras que otro bandido quiere disputarle el mando del grupo. / Don Ramón comienza a trabajar como lechero, pero el Chavo y la Chilindrina resuelven agarrar unas botellas para alimentar a unos perritos recién nacidos.
Entremés con Los Caquitos, El Chómpiras y Peterete. / El Chavo del Ocho juega a las escondidillas mientras La Bruja del 72 convierte a Kiko en una bicicleta.
Don Ramón está trabajando como peluquero y el Chavo como bolero. Pero los nuevos trabajos se salen de andariveles cuando el Señor Barriga, Quico y Doña Florinda van al salón.
"El Chavo del Ocho" y "La Chilindrina" se pelean por la posesión del patio de la vecindad...
El Chómpiras y el Peterete se meten en apuros al invadir la casa de una viejita loca. / La Chilindrina está jugando con sus barquitos de papel y Quico está haciendo su tarea de casa. Pero el Chavo acaba peleándose con los dos.
Chespirito es marinero, pero sus mareos en pleno alta mar causan problemas con los pasajeros. / Castigada de ver televisión, la Chilindrina comienza a contar historias de terror al Chavo, que se asusta mucho.
Don Ramón recibe un traje muy grade de herencia de su difunto tío Jacinto y resuelve usarlo en el Festival de los Buenos Vecinos. Mientras tanto, él es coqueteado por Doña Eduvijes.
La vecindad hace una fiesta. El Chavo recita el "perro arrepentido", Quico habla sobre las madres y la Chilindrina cuenta la histoira del "Charro Valiente".
El Señor Barriga le da un toro de mentira para que los niños juegen de toreros, pero eso acaba teniendo muchas confusiones en la vecindad.
Durante las fiestas de independencia, Don Ramón trabaja vendiendo tronadores, confetis y otros productos. El problema es que el negocio va mal y él no consigue ningún centavo.
El Chavo está matando inscetos con gasolina y poniéndolos en un saco de palomitas. Eso causa la mayor confusión en la vecindad, pues todo el mundo acaba comiendo insectos creyendo de que eran palomitas.
El Chompiras y el Peterete deciden vender una pistola de juguete para Carlos, pero él piensa que se trata de un asalto. / Los niños juegan a la orquesta musical en el patio de la vecindad, pero el ruido molesta a Don Ramón.
El Chavo es mordido por un perro y todos están muy preocupados con él, creyendo de que el perro puede estar rabioso.
Doña Clotilde vive perdiendo a su perrito, Satanás. En cuanto ella lo busca, los niños creen que está llamando al diablo.
El Chavo del Ocho ayuda a don Ramón a sacar el agua de su casa, inundada a causa de innumerables goteras.
Doña Clotilde se envuelve en un dilema cuando es encargada de cuidar su sobrina, pero Doña Florinda coloca un cartel prohibiendo tener animales y niños chiquitos en la vecindad.
Dom Ramón consigue un nuevo empleo: comienza a trabajar como zapatero en el patio de la vecindad. Sólo que el servicio no es nada fácil con la interferencia del Chavo y Quico.
Don Ramón enseña el oficio de zapatero remendón a El Chavo del Ocho.
El Chavo y Quico juegan al fútbol en el patio. Pero las cosas se complican cuando ellos aciertan al Señor Barriga, que decide prohibir el juego de los niños.
Don Ramón continúa con la pierna quebrada y Doña Clotilde resuelve comprarle algunas cositas en el almacén. El Chavo ve que Don Ramón ganó comida y decide fingir que fue atropellado también para ver si gana alguna cosa.
La vecindad resuelve hacer otra fiesta, con mucha música y baile. Para eso ellos trabajan para hacer una gran piñata, pero es difícil mantenerla entera hasta la fiesta...
En la vecindad, es Navidad y toda la vecindad se reúne para conmemorar la fecha en la casa de Doña Florinda.
Don Ramón se siente avergonzado por no tener dinero y poder hacer una cena para los vecinos y, por eso, Doña Clotilde tiene la siguiente idea: él ofrece la casa y los demás la comida.
Doña Clotilde le pide al Chavo que deje un pastel en la casa de Don Ramón. Al mismo tiempo, Doña Florinda le pide a Quico que compre un pastel para el Profesor Jirafales. Pero un recado hace que el Señor Barriga crea que Doña Florinda es su "admiradora secreta".
Don Ramón tiene un cochinito en su casa, pero no quiere que el Señor Barriga lo descubra. Mientras tanto, el Chavo y Quico compiten para ver quien tiene más dinero en sus cochinitos.
En la calle en frente a la vecindad, el Chavo está trabajando como voceador de periódicos. Ya Don Ramón promueve una presentación de yoyos con dos artistas venidos del extranjero.
El Chavo vende su último billete de lotería a Don Ramón, que descubre que ganó el gran premio. El problema es que él no sabe donde guardó el billete.
Don Ramón es sonámbulo y sin querer, coloca platos todas las noches en el barril del Chavo. Los vecinos intentan descubrir que es lo que está por atrás del misterio de los platos desaparecidos.
Los platos continúan apareciendo misteriosamente en el barril del Chavo. Doña Clotilde tiene certeza de que eso es obra de los espíritus chocarreros y decide hacer una sesión espiritista en la casa de Don Ramón.
El Profesor Jirafales se quiere declarar a Doña Florinda, pero no sabe como. Por eso, él va a la casa de Don Ramón para pedirle ayuda. Pero Quico y el Chavo ven todo y piensan que los dos empezaron una relación.
Doña Florinda le pide a Don Ramón que le compre remedios a Quico, que está enfermo. Mientras tanto, el Chavo resuelve hacerle compañía, lo que causa varios problemas.
Sin darse cuenta, Don Ramón va a la vecindad con el sombrero de su patrón. Para empeorar, el Chavo acaba pegando un chicle en el sombrero y precisa limpiarlo antes que Don Ramón lo descubra.
"'El Chavo del Ocho' confunde al señor Barriga con un globo."
El Chavo está pidiendo la ayuda de los vecinos para la Cruz Roja. Al mismo tiempo, Don Ramón decide fingir locura para no tener que pagar la renta al Señor Barriga.
El Chavo aprende con Don Ramón una lección muy importante: es necesario compartir nuestras cosas y ayudar a los otros. Al saber de eso, Quico resuelve repartir sus globos con el Chavo.
Los dos caquitos quieren salir del restaurante sin pagar la cuenta. Para eso, el Peterete tiene la gran idea de causar un pleito para que puedan huir. / Doña Florinda y Don Ramón pelean porque ella no quiere que los pantalones de él queden colgados en el tendedero.
Algunos objetos andan desapareciendo de la vecindad, pero nadie sabe quién es el ratero. Y una equivocación acaba haciendo con que todos piensen que el Chavo es quien está robando los objetos.
Los niños generan un tremendo desorden en la escuelita del Profesor Jirafales, que hace lo que puede para conseguir dar las clases.
El Chavo y Quico están buscando al hombre invisible. Entonces, Don Ramón les dice que conoce la fórmula de la invisibilidad, que los chicos intentan preparar.
El Chavo está cazando lagartijas y toda la vecindad se asusta con ellas.
Quico precisa ir a una fiesta muy importante y no puede ensuciar su traje de marinerito. Siendo así, el Chavo y Malicha deciden tirarle talco al chico.
El Chómpiras y Petetere precisan hacer algo terrible para ir a la Isla del Diablo. / En la vecindad, el Señor Barriga amenaza desalojar a Don Ramón, mientras el Chavo construye una casita para jugar.
Don Ramón cuelga sus corbatas en el tendedero, pero los niños las sacan todo el tiempo para jugar. Mientras tanto, Quico gana un perrito del Profesor Jirafales y él es bautizado de "Ramoncito".
Queda prohibido tener animales en la vecindad y Doña Florinda resuelve devolver el perrito de Quico al Profesor Jirafales. Sin saber de eso, Quico cree que Doña Clotilde transformó al Profesor en regador.
Sin el perrito, Quico consigue un nuevo bichito: un ratón, que él guarda en una bolsita. Pero el animal acaba perdiéndose, causando pánico en la vecindad.
El Chavo del Ocho se quiere comer los cuernitos de nuez que doña Florinda preparó especialmente para Girafales.
El Chavo del Ocho está muy entusiasmado por ver los juegos del Mundial y se va a la casa de don Ramón, pero, cuando están más divertidos, llegan a cortar la luz por falta de pago.
Faltó agua en la vecindad. El Chavo y Quico son encargados de buscar agua en la otra vecindad, pero Don Ramón y Doña Florinda pelean por los baldes.
El Chómpiras intenta romper una ventana con un objeto para quebrar vidrios. / Don Ramón está trabajando como carpintero y, al salir para comprar material, el Chavo y Quico comienzan a jugar con sus herramientas.
Don Ramón continúa trabajando como carpintero y toda la vecindad es víctima de muchos martillazos.
En el segundo patio, el Chavo setá vendiendo refrescos. Mientra tanto, Don Ramón queda en una emboscada al tener que huir del Señor Barriga y Doña Florinda al mismo tiempo.
Don Ramón está hace muchos días sin conseguir dormir derecho y queda muy debilitado por el insomnio. Doña Clotilde resuelve ayudarlo y le indica un jarabe milagroso.
El Chómpiras y Peterete son sorprendidos al intentar asaltar a una viejita aparentemente indefensa. / En la vecindad, el Chavo y Quico provocan confusiones con los vecinos al jugar béisbol en el patio.
Quico y Ñoño están coleccionando un álbum de estampitas que imitan notas de dinero de varios países, dejando al Chavo muerto de envidia.
Al completar quince meses sin recibir la renta, el Señor Barriga decide desalojar a Don Ramón, que precisa arreglar sus cosas para irse.
Don Ramón está recordando sus viejos tiempos de boxeador, cuando descubre que el Chavo tiene un "don" para el deporte. Por eso, él resuelve enseñar al chico a boxear. Pero eso acaba despertando la ira del Profesor Jirafales.
Don Ramón esta trabajando tomando fotografías con su cámara, pero el trabajo no será tan fácil con los niños de la vecindad cerca.
El Chavo del Ocho y Kiko se dedican a inflar globos hasta reventarlos, causando gran escándalo en toda la vecindad.
El Chavo y Quico esperan la llegada del Profesor Jirafales, que va a traer la tan esperada pelota cuadrada. Lo que ellos no saben es que el Profesor y Doña Florinda pelearon y, por eso, se terminó todo entre ellos.
Don Ramón realiza un acuerdo con el Señor Barriga para enyesar la vecindad a cambio de descuento en las rentas atrasadas. Pero el Chavo y Quico van a dificultar el trabajo.
Una parodia más de Chespirito. Esta vez, con la historia de Cyrano de Bergerac. Él es enamorado por una chica, que en la verdad ama a otro hombre. / Don Ramón está plantando piecitos en macetas, pero toda la vecindad lo acaba distrayendo, especialmente el Señor Barriga, que va nuevamente a cobrar la renta.
Una parodia más de Chespirito. Esta vez, con la historia de Don Quijote. Don Quijote y Sancho Panza llegan cansados y beben en un bar, pero no tienen dinero para pagar la cuenta. / El Profesor Jirafales quiere ver los dibujos de los niños y acaba viendo una caricatura suya en medio de estos. Al enterarse de eso, el Chavo y Quico quedan aterrorizados.
Una parodia más de Chespirito. Esta vez, con la historia de Napoleón Bonaparte, que está conversando con Josefina y algunos soldados.
Quico gana un platillo volador de juguete. Mientras tanto, Don Ramón arma una estrategia con el Chavo para conseguir esconderse del Señor Barriga.
Los dos caquitos quieren salir del restaurante sin pagar la cuenta. Para eso, el Peterete tiene la gran idea de causar un pleito para que puedan huir. / En la vecindad, es Navidad y todos los vecinos se reúnen para conmemorar la fecha en la casa de Doña Florinda.
Los niños están jugando a la guerra de la independencia en el patio. El juego provoca el mayor ruido, lo que incomoda mucho a Don Ramón.
Doña Florinda reprende a Quico diciendo que los niños desobedientes son llevados por el ropavejero. Al mismo tiempo, Don Ramón comienza a trabajar vendiendo cosas viejas y los niños piensan que él vino a llevar a Quico.
Chespirito es un pianista que va a hacer una presentación. / Los niños encuentran una bola de boliche en el costal que Don Ramón estaba cargando y él aprovecha la ocasión para contar de que jugó a los bolos en su juventud.
El Señor Barriga se interesa por la bola de boliche que Don Ramón está vendiendo y resuelve obtenerla, a cambio de algunos meses de renta. Pero el Chavo acaba agarrando la bola con la mano llena de cola y no la consigue soltar.
El primo de Don Ramón viene de visita a la vecindad y resuelve ayudar a la vecina que se muda, llevando una caja de madera. Pero luego pasa a vivir los mismos problemas cotidianos que su primo Ramón.
Don Ramón y Quico intentan enseñar al Chavo y Quico a tocar la guitarra. Pero, claro, los niños tienen un poco de dificultad en aprender.
El Chavo se ofrece para lavar el carro del Señor Barriga. Pero él encuentra dificultades para ejecutar el lavado, además de las molestias perturbadoras de Quico.
Después de una temporada en la casa de las tías, la Chilindrina está de vuelta a la vecindad. Y así que llega, ya comienza a aprontar: roba la cerbatana y los chochitos del Chavo y los tira en todo el mundo, generando las mayores confusiones en la vecindad.
La Chilindrina le dice a Quico que la fuente del segundo patio es una fuente de los deseos, para poder agarrar las monedas que él tira. Sólo que el Chavo tiene la misma idea.
Los niños están jugando a los bomberos y pasan todo el tiempo prendiendo y apagando el switch general de la vecindad. Eso enfurece a Don Ramón, que no consigue planchar ropa.
El Chavo quedó toda la noche sin dormir y ahora no consigue parar en pie. Con eso, todo el mundo acaba tropezando en el chico, que acaba durmiendo en el piso del patio.
Los niños viven agarrando las cosas de Don Ramón prestadas, solo que sin pedir permiso. Incluso una crema de rasurar, que la Chilindrina usa para hacer "pasteles de merengue".
Quico va a realizar una fiesta de cumpleaños en su casa y todos fueron invitados. Menos el Chavo, que intenta recordar a Quico de también invitarlo a la fiesta.
Quico gana un gato del Profesor Jirafales como regalo de cumpleaños. El chico entonces resuelve contar chistes para el felino, que acaba huyendo y movilizando toda la vecindad para encontrarlo.
Después de haber atropellado al gato de Quico, el Chavo es submetido a un "juicio" en la casa de Doña Florinda, con el Profesor Jirafales como juez, para decidir si el chico del barril es culpable o no.
En el patio de la vecindad, el Chavo y Quico resuelven jugar fútbol, disputándose el quien será Enrique Borja.
La Chilindrina gana un libro de animales de Don Ramón, pero no se contenta mucho. A pesar de eso, resuelve hojear el libro con el Chavo y Quico.
Don Ramón no se está sintiendo bien. Y la situación empeora cuando cree que todos los vecinos están armando alguna cosa contra él. Por eso, le pide ayuda al Chavo para descubrir lo que está aconteciendo.
El Chómpiras y el Peterete van a intentar robar una casa, pero ella es habitada por dos locas solteronas que los tratan muy bien. / Don Ramón está furioso y le declara la guerra a todos los niños de la vecindad. Cuando él precisa llevar su carabina al empeño, los chicos toman al pie de la letra la amenaza.
Los niños tienen que pasar un examen de admisión en la escuelita del Profesor Jirafales. Si no lo consiguen, van a tener que repetir el año.
Doña Clotilde prepara un pastel para Don Ramón, que piensa que fue hecho por Doña Florinda, como una declaración de amor. Al mismo tiempo, Quico va a comprar un pastel para el Profesor Jirafales a pedido de su madre.
En el Día Internacional de la Mujer, una nueva vecina llega a la vecindad para buscar apartamento y Don Ramón queda perdidamente enamorado por ella.
El Chómpiras y el Peterete quieren invadir una casa, pero un oficial está a la vigilia. / Gloria se muda a la vecindad con su sobrina Paty y los chicos de la vecindad se enamoran por las nuevas vecinas.
Don Ramón continúa enamorado por la nueva vecina Gloria y esta vez, decide invitarla para ir al cine a mirar la película "Terremoto".
El Chavo y Quico se sorprenden al percibir que, cada vez que son besados por Paty, desmayan de emoción. Y lo peor: los chicos, para curar a los otros de los desmayos, usan baldes de agua fría.
Un globo de Quico quedó preso en un lugar muy alto del segundo patio. Él precisa de la ayuda del Chavo y la Chilindrina para sacarlo de ahí.
El Chavo quiebra el foco que queda en la entrada de la vecindad y Don Ramón resuelve cambiarla. Pero cada vez que lo intenta, siempre ocurre un accidente con las lámparas.
Los niños están jugando en el patio y la Chilindrina roba un cochecito de Quico. Mientras tanto, el carro del Señor Barriga para de funcionar y Don Ramón se dispone a repararlo.
Es el día de un importante partido de fútbol por la televisión y la vecindad se reúne para mirarlo en la casa de Doña Florinda, a pesar de su oposición a la idea. Entonces, Quico agarra un radio a transistor para escuchar el partido.
Don Ramón manda a la Chilis a llevar un periódico para Doña Clotilde. Para eso, ella tendrá que entrar en la casa de la "bruja". Con miedo, ella pide que Quico y el Chavo la acompañen, pero ellos están todavía más asustados...
Para huir de Doña Florinda, Don Ramón resuelve esconderse en la escuela del Profesor Jirafales, diciendo que está con muchas ganas de volver a estudiar, pues nunca es tarde para aprender.
En esta segunda parte, el Profesor Jirafales precisa ausentarse por unos minutos. Entonces, Don Ramón resuelve compartir sus conocimientos con los alumnos.
Los chicos están en el patio de la vecindad y resuelven jugar a los atropellados. Pero para darle más realismo, el juego acaba saliendo de su sentido original.
El Chavo nunca lava las manos y los vecinos de la vecindad intentan convencerlo a bañarse. Sin éxito, la Chilindrina y Quico resuelven bañarlo a la fuerza, con cubetas de agua.
Para no tener que pagar la renta, Don Ramón resuelve fingir que la Chilindrina está enferma. El problema es que todos creen en la historia y quedan con miedo de pegar la viruela.
El Chavo está matado insectos con gasolina y tirándolos en una bolsa de palomitas. Como consecuencia, los moradores de la vecindad acaban comiendo los bichos por equivocación.
Doña Florinda obliga a Don Ramón a barrer el patio de la vecindad. Después de todo estar limpio, los chicos comienzan a ensuciar de nuevo. Pero el peor es Quico, que tira cáscaras de plátano por el piso, haciendo que todo el mundo se resbale.
Don Ramón pasa a trabajar como lechero en la vecindad. Pero los niños resuelven agarrar un poco de leche para alimentar a unos perritos recién nacidos que están muriendo de hambre.
Doña Clotilde prepara un pollo asado para Don Ramón y lo deja en la ventana para enfriarlo. La Chilindrina quiere tomarlo "prestado" y le pide ayuda al Chavo.
Don Ramón está pintando los muebles de su casa. El Señor Barriga va nuevamente a la vecindad y se enoja porque Don Ramón gastó todo el dinero de la renta en pinturas.
Don Ramón continúa intentando pintar los muebles de su casa, pero es molestado por los niños. Para empeorara la situación, ellos tiran la pintura a todo que es lado.
Don Ramón hereda un traje de su tío Jacinto, pero le queda muy largo. Mientras tanto, los niños creen que Don Ramón se va a casar con Doña Clotilde.
Don Ramón está vendiendo tronadores, lenguas de suegra, confeti y trompetitas, sin obtener lucros importantes. La Chilindrina encuentra un saco de tronadores y comienza a dispararlas, provocando caos y pánico en la vecindad.
El Chavo ayuda a Don Ramón a conquistar a la Bruja del 71.
Quico está enfermo y Doña Florinda manda a la Chilindrina a comprar algunos remedios. Después, el cachetón le pide ayuda para tirar afuera los remedios, que tienen un gusto malo.
Después de mirar una película de terror, el Chavo y la Chilindrina deciden vestirse de fantasmas para asustar a Quico, que está solito en casa.
Los niños están jugando a la orquesta en el medio del patio de la vecindad, pero el barullo incomoda a Don Ramón, que busca una manera de quedar en silencio.
Don Ramón está trabajando como peluquero y el Chavo como bolero. Pero las cosas se complican cuando el Señor Barriga y Quico resuelven ir al salón.
El Chavo, Kiko y todos los niños de la vecindad juegan a 'los toreros' usando de capote el mantel de don Ramón.
Don Ramón y el Profesor Jirafales hablan de los tiempos en que fueron toreros. Al mismo tiempo, el Señor Barriga les regala a los niños un toro de mentira para que los niños jueguen.
Los niños están jugando a los toreros, pero Doña Florinda y Quico se asustan con el toro de mentira. Al mismo tiempo, el Profesor Jirafales piensa que doña Florinda lo traicionó por Don Ramón.
El Chavo y Kiko juegan a la escuelita en el patio de la vecindad y utilizan como pizarrón la ventana de la habitación de don Ramón.
El Chavo está jugando al pirata y coloca una bandera con una calavera en su barril, que todos acaban confundiendo con Don Ramón. Mientras tanto, en la fuente del otro patio, la Chilindrina juega con barquitos de papel.
El Chavo está plantando huevos para que nazca un árbol de gallinas. Acaba obteniendo una bronca de todos por andar ensuciando el patio de tierra.
El Chavo, Quico y la Chilindrina están de recuperacíon en la escuela y precisan pasar por un examen, acompañado de sus padres.
Todavía en recuperación, en la escuelita del Profesor Jirafales, los niños pasan por las pruebas de dibujo e historia.
El Señor Barriga descubre que está enfermo del corazón y resuelve vender la vecindad, para descansar y poder vivir un poco más. Los vecinos se molestan tanto y se reúnen para pensar en como evitar ese negocio.
El Señor Barriga intenta cerrar el negocio de la venta de la vecindad. Mientras tanto, Don Ramón tiene una idea para evitar que esto ocurra. Y el Señor Calvillo comienza a interesarse por Doña Clotilde.
Don Ramón y Doña Florinda están lavando sus ropas, pero acaban peleando porque cada uno reclama un espacio mayor en el tendedero de la vecindad.
El Señor Barriga les regala a los niños una pelota de fútbol americano. Entonces, Don Ramón y el Profesor Jirafales resuelven enseñar al grupo a practicar el deporte en un terreno baldío.
Don Ramón invita al Chavo a desayunar. Sólo que la Chilindrina desperdició los huevos y, con eso, él precisa de una alternativa para garantizar el desayuno del chico del barril. Mientras tanto, Quico gana pelotas y raquetas de ping-pong.
Ñoño lleva a la vecindad su mesa de ping-pong para jugar con las raquetas y las pelotas que Quico ganó. Mientras tanto, Don Ramón intenta preparar el desayuno del Chavo.
Don Ramón resuelve intentar un nuevo negocio: vender globos. Pero las cosas no van muy bien... Y los niños comienzan a pelear por causa de los globos.
El Chavo embarra el chicle en el sombrero del patrón de Don Ramón. Asustado, él intenta sacar el chicle con una tijera y acaba haciendo un enorme agujero en el sombrero.
Don Ramón descubre que el billete de lotería que compró del Chavo fue el gran premiado. El problema es que el reintegro se perdió y, ahora, él precisa encontrarlo.
A Don Ramón le encargan llevar a Ñoño a la escuela. Llegando allá, el profesor dicta sus clases, como de costumbre. Pero los niños responden sus preguntas con absurdos, dejando al Profesor con los nervios de punta.
Quico tendrá que ir a una fiesta muy importante y no puede ensuciar su traje de marinero. Entonces, la Chilindrina resuelve tirarle talco en él para no ir a tal festejo.
Doña Florinda provoca una pelea con Don Ramón porque él colgó sus pantalones en el tendedero y se niega a sacarlos de ahí.
Doña Clotilde vive perdiendo a su perrito, Satanás. Mientras ella lo busca, los niños creen que ella está invocando al diablo.
Don Ramón está armando la tarima para el próximo Festival de la Buena Vecindad. Pero Doña Florinda se enfurece y dice que va a prohibir la fiesta.
En la primera parte de los festejos, ocurren las siguientes atracciones: los niños "Los sapitos hacen Um-a-m", el Chavo recita "El perro arrepentido", Quico prepara un poema dedicado a las madres y la Chilindrina cuenta las "aventuras del Charro Valiente".
En la tercera parte del Festival de la Buena Vecindad, los niños encenan una pieza inspirada libremente en el héroe Chapulín Colorado.
En la última parte del Festival de la Buena Vecindad, Don Ramón, Doña Clotilde, Doña Florinda y el Profesor Jirafales realizan sus presentaciones. Mientras que Quico efectúa un truco de magia.
El Chavo y Quico están a la búsqueda del hombre invisible. Después, la Chilindrina les dice que su papá sabe la fórmula de la invisibilidad, que los chicos intentan preparar.
El Señor Hurtado anda robando algunos objetos de varios vecinos, que no saben quien es el ratero. Por equivocación, el Chavo acaba llevando la culpa y decide irse de la vecindad.
El Chavo está cazando lagartijas y el Profesor Jirafales se preocupa, pues él cree que puede terminar lastimando a alguien.
Mientras los niños de la vecindad recolectan dinero para ayudar a la Cruz Roja, Don Ramón resuelve fingir locura para no tener que pagar la renta.
El Chavo es mordido por un perro y todos están muy preocupados, creyendo que él puede padecer rabia.
Está llegando la Navidad y los inquilinos de la vecindad comienzan a preparar los festejos, montando una gran piñata para ser quebrada por ellos.
Los inquilinos de la vecindad celebran la Navidad y la llegada de un año nuevo.
Don Ramón tiene una alcancía llena de dinero e intenta ocultársela al Sr. Barriga. Mientras tanto, El Chavo y Quico se pelean por sus alcancías para ver quién tiene más dinero.
La vecindad del chavo celebra San Valentín en casa de Don Ramón.
Quico recibe un cachorrito del Profesor Jirafales. Con la ayuda de El Chavo y Chilindrina, decide bañarlo. Y ahí es donde empiezan los problemas.
Quico decide hacerles una broma a la vecinidad escondiendo un ratoncito por todas partes. Los vecinos intentan cazarlo, lo que causa un gran desastre.
El Chavo está echando tierra al suelo del patio para que crezca un árbol de chirimoya. El problema es que ensucia todo el patio, incluyendo a algunos de sus habitantes. Más tarde, Quico y Chilindria se pelean por un algodón de azúcar, y al final, el Chavo intenta cultivar un árbol de dinero.
[PERDIDO MUNDIALMENTE]
Don Ramón encuentra una cámara vieja que el Chavo deja caer al suelo. Después, los niños juegan a ser fotógrafos.
Don Ramón empieza a trabajar como fotógrafa e intenta fotografiar a Godínez en un parque, pero Quico la interrumpe. Para colmo, a el Chavo se le cae la cámara al suelo una y otra vez.
El Chavo cree haber matado a el Sr. Barriga. Asustados, piden ayuda a Don Ramón. Sin embargo, esto es solo un plan del Sr. Barriga, quien pretende asustar a el Chavo para que deje de ser torpe.
Quico construye una casita. Mientras tanto, Don Ramón se compra ropa nueva y se pelea con el Sr. Barriga, quien lo amenaza diciéndole que si no recibe al menos un mes de renta, no dormirá bajo techo.
El Chavo aprende que es necesario ayudar a nuestros semejantes. Después, Quico comparte algunos de sus globos con el Chavo, pero los dos acaban peleándose ya que éste último los pierde. Mientras tanto, el Profesor Jirafales y Doña Florinda discuten por un malentendido causado por el Chavo.
Don Ramón emprende un negocio de globos, por tal motivo, la Chilindrina le explica al Chavo, cómo ser el socio de su papá. Quico y el Sr. Barriga le compran globos a don Ramón, sin embargo, el Chavo desempeña bien el plan de sabotaje.
Todos en la vecindad, piensan que el Chavo está loco porque lo ven hablando con las puertas. Don Ramón le dice a la Chilindrina que los locos se curan con un baño de agua fría.
En la vecindad, don Ramón intenta trabajar como carpintero pero los niños lo distraen y le causan algunos accidentes. Después, a ellos, se les ocurre jugar a los carpinteros con las herramientas de don Ramón, sin embargo, harán algunas travesuras.
Todavía trabajando como carpintero, don Ramón es obligado a preparar una cola especial para reparar una silla de Doña Florinda (que había sido rota por los niños).
La Chilindrina ganó la rifa y como premio se lleva a su padre Don Ramón a Acapulco, Doña Florinda ofendida porque la chusma vaya a Acapulco, decide ir también con Quico y el Profesor Jirafales. Doña Cleotilde decide ir junto con Don Ramón a Acapulco, así que a fin de a cabo El Chavo queda solo en la vecindad.
El Señor Barriga llega con el Chavo a Acapulco. En el hotel donde se hospedan se encuentran con sus vecinos y todos juntos en el bello puerto, pasan unas vacaciones llenas de extraordinarias aventuras y travesuras.
El Chavo, la Chilindrina y Quico, se la pasan haciendo travesuras en Acapulco.
Los niños de la vecindad rivalizan para ver quién logra tener más estampitas para su álbum.
Don Ramon padece de sonambulismo y por las noches deja platos vacíos en el barril del Chavo. Al ver los platos, los niños piensan que doña Cleotilde hizo un hechizo, mientras que ella cree, que son los espíritus chocarreros los que desaparecen cosas.
Continúa el misterio de los platos que aparecen en el barril del Chavo del Ocho, al tiempo que todos en la vecindad se enteran que más de un vecino es sonámbulo pero no deben de despertarlos porque puede ser peligroso.
Para poner fin al misterio de los platos desaparecidos, doña Clotilde organiza la sesión espiritista en casa de don Ramón. Pero los niños antes de que se lleve a cabo la sesión espiritista encuentran el sombrero de Don Ramón dentro del barril, lleno de harina y regresan a devolvérselo pero al ver a Doña Clotilde, se asustan y se esconden en varias partes de la casa, y se asustan más al escuchar todo lo que ocurre durante la sesión.
En la vecindad sufren escasez de agua y a los niños los mandan con cubetas a la vecindad de enfrente para conseguir el vital líquido, sin embargo, como hacen algunas travesuras, todos terminarán mojándose.
En la vecindad continúan con la escasez de agua, doña Florinda le paga a un plomero para que arregle la tubería. Por tal motivo, el Chavo le dice a Quico que lo ayude a tirar el agua que les sobró, sin querer, entre niños y adultos se mojarán.
Después que Quico fue para su casa, el Chavo sigue llevando la caja de botellas vacías al señor de la tienda de la esquina, pero termina golpeando al Señor Barriga que tiene un callo muy grande en el pie derecho, y por eso, Quico le pide ayuda al Chavo a tirar el zapato del Señor Barriga, provocando muchas confusiones en la vecindad.
El Chavo y Don Ramón quieren ver un partido de fútbol por la televisión, pero por un momento éste último descubre que su televisor no funciona. Furioso, Don Ramón lo tira al piso y lo destruye a patadas. Luego, se descubre que no hay luz en toda la vecindad. Quico hace un corto circuito en la vecindad y cambian los fusibles. Sin querer, la mayoría de los inquilinos junto con el Sr. Barriga, se electrocutan.
El Profesor Jirafales va a la casa de Don Ramón a pedirle consejos para declararse a Doña Florinda a cambio de dinero, ya que no sabe cómo hacerlo.
El Chavo gana dinero de Doña Cleotilde. Después, él monta su tienda como consejo de la Chilindrina para ganar dinero, pero el negocio no va muy bien, especialmente cuando Quico es su competencia con su "Súper de Quico".
Don Ramón se esconde del Sr. Barriga para no pagar la renta y le pide al Chavo que le eche aguas para que no lo encuentre. Luego, el Sr. Barriga le pregunta, en dónde está Don Ramón, él, aprovecha la situación y los chantajeará para vender sus aguas.
Don Ramón sufre de insomnio, debido a esto, doña Cleotilde le manda con el Chavo un jarabe, no obstante, él creé que lo quiere embrujar. Sin querer, los niños tiran el jarabe en las aguas que vende el Chavo y a los que beben el agua, les dará sueño.
Don Ramón se pone a leer el periódico frente a su casa, pero termina ganándose problemas con los niños y con Doña Florinda y el Profesor Jirafales. Luego ellos se van a la casa de ella, para tomar café y para leer una carta que el profesor había traído para ella.
El Chavo está jugando béisbol, pero termina golpeando a Quico y a Don Ramón. La confusión comienza cuando Doña Florinda aparece. Ella y Quico se van para su casa. Después, la Chilindrina regresa después de haber pasado un fin de semana con sus tías.
Después de decirle varias veces "bruja" a Doña Cleotilde, los niños deciden jugar a las escondidas. Luego Don Ramón trae del otro patio una caja de madera para venderla. Cuando Quico ve la caja, se mete en ella para esconderse.
El Profesor Jirafales llega a la vecinidad, para mostrarles sus dibujos.
Don Ramón le pide a El Chavo que le avise cuando llegue el señor Barriga, porque no tiene para pagar la renta, la clave sera: ya llegó el platillo volador, pero, El Chavo y Quico juegan con un platillo y esto provoca que se confunda y se enfade.
El Chavo, la Chilindrina y Quico hacen un cochinero en la vecindad; doña Florinda y doña Cleotilde piden al Sr. Barriga que la mande a pintar. El profesor Jirafales propone que don Ramón pinte la vecindad a cambio del pago de algunos meses de renta.
El Chavo ayuda a don Ramón a lavar la vecindad, pero al olvidar un jabón en el patio, provoca que algunos caigan. Al pintar la vecindad, todos se divierten y conviven en armonía, no obstante, el Chavo sorprende con lo que hace.
El Chavo está jugando el avión en el medio del patio, pero hizo trampa, y por eso, la Chilindrina le da una patada, y él sólo juega. Luego, Quico prepara una torta de jamón junto con el Chavo, pero él sólo come la torta de jamón y la Chilindrina come los otros dos panes.
Tras cumplir sus 15 meses de renta atrasada, el Señor Barriga decide correr a Don Ramón de su casa.
Siguiendo con la parte anterior, Quico se va de la casa de don Ramón, tratando de alegrar a su madre diciendo que ese mismo día es en el que se irán don Ramón y La Chilindrina, pero finalmente ambos se dan cuenta de que los extrañarían, lo que hace que se porten sumamente groseros con el Señor Barriga.
Don Ramón le enseña al Chavo a boxear y al ver su gran potencial a las primeras veces que aprende se lo celebra de forma virtuosa, enseñanzas de las que el Chavo abusa, ya que termina golpeando a Quico.
Luego, Don Ramón gana un casimir, pero el Chavo y la Chilindrina juegan a hacer un pícnic usando el casimir de Don Ramón, ensuciándolo, y Don Ramón termina acertando el pastel de Quico en el Chavo, pero el Señor Barriga aparece y le acierta el pastel de Quico.
El Profesor Jirafales decide enseñar clases de música a sus alumnos, pero Quico está fuera del compás musical, y los niños responden con absurdos las preguntas del Profesor Jirafales. En el patio de la escuela, los niños juegan a la orquesta, pero terminan molestando a Don Ramón, y él se enoja mucho con la Popis y ella se va.
Cuando Doña Florinda manda a Quico a comprar el pan para hacer unos churros y el Chavo y la Chilindrina le ganan el dinero que le dio su mamá para comprarsen unas paletas, terminan dándole una a Quico, y él engaña a su madre diciéndole que sólo le dio 7 pesos y no le alcanzó para comprar el pan.
El Profesor Jirafales visita a Doña Florinda y esta aprovecha la ocasión para servirle unos churros, pero el Chavo se esconde abajo de la mesa de Doña Florinda y se roba los churros del Profesor Jirafales. Al final, Doña Florinda decide que sólo hará churros para que los venda Don Ramón en la calle.
Doña Florinda ya tiene listo los churros y le prepara un uniforme a Don Ramón para que los venda en la calle, aunque sin éxito porque nadie de la calle se para en el puesto de los churros para comprar uno sólo.
El Chavo y La Chilindrina se pelean por el triciclo de Quico provocando confusiones entre Doña Florinda y Don Ramón despues El Señor Barriga le ofrece descontarle unos meses de renta a Don Ramón si le enyesa la vecindad por lo que Don Ramón empieza a medir las paredes de la Vecindad, pero los niños lo interrumpen y después Don Ramón le pega sin querer a Doña Florinda con la pelota de Quico cuando se la pide prestada y después el señor Barriga anuncia la Segunda parte para la semana próxima.
Don Ramón le comenta a El Chavo que está enyesando con leche de burra, pero comete un gran error al decirle esto, ya que se hace un tremendo lio por la dichosa leche. Los niños juegan con el yeso y Doña Florinda quedará sorprendida al ver a su hijo.
Doña Florinda le deja encargado a Quico vigilar los cuernos que están en el horno, luego de esto ocurren una serie de confusiones de que llevan a pensar al Profesor Jirafales que Doña Florinda le ha sido infiel y que tenia un amante, solo porque el Chavo le contó que ella le preparaba unos cuernos.
A Don Ramón le obsequian una chirimoya y la quiere trasplantar, pero los niños lo molestan mucho. La Chilindrina le propone a El Chavo jugar a los jardineros, pero su padre la sorprende haciendo travesuras; mientras El Chavo al querer ayudarlo, lo hace todo mal. Y para colmo de males, doña Florinda le da una paliza, ya que creyó que Don Ramón le estaba ensuciando su casa e hizo que le diera una cachetada a Quico, y las cosas empeoran cuando la Chilindrina poda las flores de la cortina, así poniéndose a llorar
El Chavo vende periódicos y don Ramón hace una demostración con el yoyo para ganar dinero. Quico y el Chavo se retan al jugar con sus yoyos, pero encuentran un cigarrillo, al querer hacer un truco con él, se malinterpreta todo y se hará un caos.
Don Ramón está plantando piecitos en las macetas, pero la confusión comienza cuando Doña Florinda sale de su casa. Luego, la Chilindrina viene del otro patio. Después de oír lo que dice ella, Don Ramón se enoja y manda ir para su casa.
Doña Florinda manda a hacer un letrero donde dice que están prohibidos los animales y los niños chiquitos; doña Cleotilde se preocupa porque le encargaron a su sobrina. Por otro lado, el Chavo crea una confusión con algo que le encarga don Ramón.
El Chavo trae las compras de Don Ramón en una canasta, y al mismo tiempo, Doña Cleotilde trae su sobrina en otra canasta, pero Quico, sin querer, confunde las dos canastas. Y derrepente La canasta del mandado de compras termina yendose con doña cleotilde y La canasta con su sobrina acaba yendo a la casa de Don Ramón, que piensa que ella puede estar abandonada, y el se pone a cuidar de ella, pero el Chavo quiere ayudar y acaba molestando. Y al final Doña Cleotilde le da unas palizas a Don Ramón porque creyó que el secuestró a su sobrina.
Doña Florinda quiere sorprender al profesor Jirafales con un pastel y manda a Quico a comprar uno; doña Cleotilde hace un pastel para don Ramón y lo manda con el Chavo, ambas escriben una nota y causarán una confusión entre don Ramón y el maestro.
El Señor Barriga manda a los cargueros a sacar los muebles de la casa de Don Ramón mientras este último llega a la vecindad. Él tiene el dinero para pagar la renta, pero no lo encuentra, entonces Don Ramón manda al Señor Barriga entrar en su casa para buscar.
Quico decide jugar futbol en la calle, pero la mamá de Quico no le deja que vaya a la calle porque es peligroso y quiere terminar lastimado después el profesor Jirafales explica cuando atropellan a un niño por andar en la calle, dice sobre las estadísticas, luego de no poder salir a calle el Chavo y Quico deciden jugar a los atropellados, después de que Quico atropella al chavo de a deveras y no juega, se mete al barril y don Ramón y el señor Barriga piensa que atropellaron al Chavo, y Quico dice que era de juego que el Chavo fue atropellado de adeveras y se dan cuentan de que estaba en el barril y don Ramón y el señor Barriga terminaron atropellados saliendo a la calle.
Don Ramón tiene un accidente y doña Cleotilde le lleva comida, al ver eso, el Chavo se hace pasar por atropellado para que le dé de comer, sin embargo, los demás creerán que murió. Debido a esto, don Ramón pide una cooperación para el sepelio.
Don Ramón trabaja como zapatero pero El Chavo, Quico y La Chilindrina lo molestan. El Chavo quiere pegarle a Quico con un martillo porque rompió un huevo que se iba a comer; Don Ramón le dice que la venganza nunca es buena, mata el alma y la envenena.
El señor Barriga y doña Florinda le piden a don Ramón que les arregle sus zapatos. Quico, la Chilindrina y el Chavo aprovechan que don Ramón está ocupado y deciden jugar a los zapateros, aunque terminarán haciendo un desastre.
Don Ramón le enseña a El Chavo el oficio de zapatero. Quico reta al Chavo para que rompa un vidrio y, le dará un vaso de leche. Como todo fue una broma, La Chilindrina le da dos vasos de leche al Chavo. Después, sin querer, ella, le hará una travesura.
Don Ramón quiere mirar el concurso de Miss Universo por la televisión, pero su tele está rota, y la de Doña Cleotilde también. Por eso, ellos resuelven "cuidar" de Quico mientras miran televisión en su casa.
En el salón de clases, el profesor Jirafales habla sobre el tema de la Higiene y, al Chavo lo regaña porque no se ha bañado. En la vecindad, Quico y la Chilindrina planean bañar al Chavo, pero mojan a todos, menos a quien querían.
El Sr. Barriga prohíbe jugar fútbol en el patio de la vecindad, por lo que doña Florinda se enfada y le dice que si quiere que le pague la renta, deberá permitir que los niños jueguen fútbol. Así que el Sr. Barriga, sorprenderá con su actitud.
Don Ramón y Doña Florinda están preocupados ya que Quico y la Chilindrina no han vuelto a la vecindad y el Chavo les dice a ellos que se quedaron castigados en la escuela por decirle "Maistro Longaniza" al Profesor Jirafales. Después, el Profesor imparte sus clases de ciencias naturales y les pregunta a los niños pero contestan mal las preguntas, excepto Ñoño. Al final del episodio, el Profesor Jirafales muestra un alacrán y anuncia la segunda parte para la semana que viene.
Quico le pide al profesor Jirafales el frasco con el alacrán que mostró en la clase para mostrárselo a su mamá. Y cuando se lo muestra, ella se desmaya, soltando los alfileres que tenía en las manos. Mientras que la Popis estaba jugando con otro frasco vacío, Quico se lo cambió sin darse cuenta y cree que el alacrán se escapó. Por ello, todos creen que fueron picados por el alacrán cuando hacen contacto con los alfileres.
El Chavo y Quico juegan a los astronautas, pero bajan el switch de la luz constantemente, y por ello, Don Ramón no puede planchar su ropa. Luego, los niños juegan a los bomberos y provocan una confusión con la mamá de Quico y el Profesor Jirafales, ya que pensaron que la casa de ella se estaba quemando de verdad.
El Chavo tiene insomnio y no consigue ponerse de pie, haciendo que el Señor Barriga y Don Ramón se tropiecen en él. Después que la Chilindrina despertó al Chavo, Quico tiene la idea: jugar a los encantados y cuando Don Ramón se da cuenta de que Quico está "encantado", aprovecha el momento para pellizcarlo, pero por error pelliza al Señor Barriga y en respuesta él le da un golpe y se le tira encima, dejando a Don Ramón aplastado. Cuando la Chilindrina percibe todo lo que hizo el Señor Barriga a Don Ramón, llora.
Don Ramón está vendiendo cosas patrias, la Chilindrina le pide que le regale un globo y el Chavo se lo revienta con un avión de madera, la Chilindrina le tira confeti en la boca al Chavo y Quico le dice como echarle confeti en la boca a la Chilindrina pero no funciona. Más tarde, el Chavo está en la escalera estudiando. Después, Quico tiene la idea de jugar a la guerra de Independencia con el Chavo y la Chilindrina, provocando confusiones entre Doña Cleotilde, Don Ramón y Doña Florinda.
El Chavo tiene que barrer toda la basura del patio. Más tarde, los niños juegan a la guerra de Independencia, pero a todo el tiempo hacen ruido y interrumpen lo que Doña Cleotilde le dice a Don Ramón, provocando muchas confusiones entre ellos y Doña Florinda. Al final, Doña Cleotilde resuelve contar la solución que encontró para que Doña Florinda no le pegue más a Don Ramón, entonces éste último les devuelve los instrumentos musicales a los niños.
Mientras Don Ramón lee un periódico en el patio de la vecindad, el Chavo lo interrumpe constantemente hasta que pierde la paciencia, y para poder animarse, se queda fascinado al mirar el coche del Señor Barriga, por lo cual se ofrece a lavarlo a cambio de dos pesos para estar cerca de él. Así que va por unas esponjas y cubetas de agua y jabón al otro patio para trabajar de lavacoches, pero después de lavar el carro, el Chavo termina ensuciándolo con basura por accidente, y él junto con Don Ramón deciden lavarlo de nuevo, pero al final se pelean y terminan mojando a todos en la calle, lo que ocasiona que todos se enfermen de gripe, menos ellos dos.
Llegan las nuevas vecinas en la vecindad.
Paty y su tía Gloria, las nuevas vecinas, causan gran impresión. Debido a esto, surgen un poco de celos en la vecindad, ya que los hombres tratan muy bien a las nuevas inquilinas. Doña Florinda sorprende a don Ramón con su actitud.
El Chavo está enamorado de Paty y Quico le hace burla mientras la Chilindrina siente celos. Don Ramón está enamorado de Gloria y hace todo lo posible por invitarla al cine, ya que, con tan solo escucharla, se siente en la gloria.
En casa de doña Florinda hay goteras, así que le dice al Sr. Barriga que las arregle si no, no le pagará la renta. El Chavo, Quico y la Chilindrina aprovechan las goteras para jugar, sin embargo, doña Florinda se enfada y los corre de su casa.
El Chavo viene del otro patio contando los pasos, provocando muchas confusiones en la vecindad. Más tarde, los adultos discuten sobre la importancia de estudiar. Al final, Doña Cleotilde dice a Don Ramón que ama a los hombres más ignorantes, y es en este tiempo que se da cuenta que nunca es demasiado tarde para estudiar.
Don Ramón arregla una guitarra que se encontró pegándola con cola. El Chavo rompe una maceta y trata de pegarla con la cola de don Ramón, pero al querer pegarle a Quico con la guitarra, se da cuenta que la tiene pegada; don Ramón se enfadará con él.
Doña Florinda le dice a Quico que a los niños desobedientes se los lleva el ropavejero. Don Ramón por recomendación del Sr. Barriga, trabaja de ropavejero para ganar dinero, pero todo le sale mal y se desquita con él por su mala suerte.
Don Ramón vende una bola de boliche y le explica al Chavo cómo jugar. El Sr. Barriga se entera que don Ramón tiene una bola de boliche pero no tiene dinero para pagar la renta, así que lo busca para golpearlo, pero alguien se le adelanta.
Continúan las aventuras de don Ramón con este particular empleo y en esta oportunidad, los niños aprovechan que encuentran una bola de boliche y la utilizan para jugar en la Vecindad. Más tarde, el Señor Barriga se interesa por la bola de boliche que Don Ramón está vendiendo y solventa obtenerla, a cambio de cinco meses de renta. El Chavo juega con la bola pero al ocurrir un accidente y don Ramón se enoja con él. Doña Florinda se desquita con don Ramón por maltratar a Quico.
El Profesor Jirafales sugiere a los niños estudiar antes que empiecen las clases, pero ellos no quieren y comienzan a perder el tiempo en hacer desorden. Godínez pregunta por qué si todavía no es hora de clases.
Todos los inquilinos de la vecindad van a un cine. Pero aparte de la confusión provocada por los vecinos, el Chavo no le gusta nada la película que está pasando en la pantalla... y hubiera sido preferible para él ver El Chanfle.
El Chavo quiebra el foco de entrada de la vecindad y Don Ramón resuelve cambiarla. Pero cada vez que intenta colocarla, ocurre algún percance.
Una tarjeta del día de los enamorados es el causante de una serie de mal-entendidos en la vecindad, durante los festejos de San Valentín.
Doña Florinda resolve conmemorar el día del amor y de la amistad en su casa y llama a todos los vecinos para que participen, inclusive el Chavo.
Don Ramón se incomoda porque los niños viven agarrando sus cosas sin pedirlas prestadas. La situación se complica cuando la Chilindrina resuelve hacer pastelitos de "merengue" con la crema de rasurar.
El Chavo está matando insectos con gasolina. Todos en la vecindad acaban confundiéndose y comiendo los bichitos pensando que son palomitas. La situación empeora aún más cuando los vecinos comienzan a lastimarse los pies.
La Chilindrina gana de regalo un libro de animales, pero no se anima mucho con la novedad. A pesar de eso, ella lee el libro con el Chavo y Popis.
Don Ramón resuelve fingir que su hija está enferma, para no tener que pagar la renta. Ahora, todos piensan que ella está con viruela y terminan asustados con riesgo de contagio.
Héctor Bonilla, el famoso galán de telenovelas, llega a la vecindad para pedir ayuda, pues una rueda de su auto está pinchada. Nadie cree en lo que ve... "él" en persona. ¡Todos están de boca abierta!
El famoso actor Héctor Bonilla continúa en la vecindad del Chavo, intentando conseguir un mono para cambiar el neumático de su carro.
Don Ramón resuelve empeñar una escopeta vieja y el Chavo se asusta, porque piensa que él está declarando la guerra a todos los niños.
Como la Chilindrina no puede tener un perro de verdad, ella resuelve jugar de eso con el Chavo. Él se torna el perrito de ella y hace todo lo que ella pide.
Un día más de clase en la escuelita del Profesor Jirafales. El profesor decía que la aritmética...
En el Día del Niño, los niños de la vecindad hacen una reunión para discutir como enfrentar la "dominación" de los adultos.
El Chavo acaba ensuciando todo con sus manos. Entonces, la Chilindrina tiene la gran idea de darle un baño, con la ayuda de la Popis.
En otro día de clases en la escuelita, el Profesor Jirafales da clases de inglés y biología.
La Chiliindrina ganó peces de colores de su bizcabuela, pero ellos comienzan a desaparecer. Luego, la niña desconfía del gato que Doña Florinda recibió del Profesor Jirafales.
En un día más de clase, los niños de la escuelita reciben lecciones del Profesor Jirafales sober la historia de México.
Doña Cleotilde tiene un cachorro llamado Satanás, cuando lo llama, los niños creen que ella invoca al diablo. Después, ven que una caja se mueve y piensan que la bruja la hechizó. Debido a esto, el profesor patea la caja y sufrirá un accidente.
Los niños empiezan rindiendo un examen que sustituía a otro en el que se descubrió que ellos se copiaron mucho los unos a los otros. Pero todos empiezan a copiarse de nuevo hasta que el Profesor descubre, y por eso, nadie saca buena nota. Después de que terminó el examen, el Profesor Jirafales empieza a hablar sobre la higiene, pero los alumnos responden a sus preguntas con absurdos hasta que, al final, lloran con la Chilindrina, y al mismo tiempo, igual a ella.
La Popis y el Chavo están jugando a saltar la cuerda, pero provocan muchas confusiones entre ellos, y también cuando el Profesor Jirafales aparece. Más tarde, la Chilindrina le dice a los otros niños que la fuente del patio de la escuela es una fuente de los deseos para poder llevarse las monedas que ellos tiren.
Doña Florinda prepara una cena sorpresa por el Cumpleaños del profesor Jirafales, sin embargo, El Chavo y La Chilindrina echan a perder el plan. El maestro invita a doña Florinda a comer unos tacos, ahí, le hará una sugerencia.
El Profesor Jirafales ofrece una ayuda a Doña Florinda para remodelar la fonda adquirida por ella, pero los niños usan las cosas para jugar a los carpinteros reparando una silla del restaurante, provocando confusiones entre ellos y Doña Florinda. Al final, la confusión comienza cuando el Chavo y la Chilindrina empiezan a ayudar al Profesor Jirafales y Doña Florinda a cambiar el tablero de la entrada de la fonda.
El Chavo llora porque no pudo vender un billete de lotería, el profesor Jirafales le dice que se quedará con éste, pero no se lo paga. Después, el maestro ve en el periódico que se ganó el premio mayor, sin embargo, el Chavo le dará una noticia.
El Chavo iba por la calle hasta que ve que en la fonda de Doña Florinda hay un cartel solicitando mesero pero este ya estaba ocupado pero aun así Doña Florinda aun así le permite trabajar, mientras tanto, en la vecindad el Señor Barriga le pide ayuda a la Chilindrina que lo proteja de el Chavo mientras cobra la renta a cambio de un helado pero apenas entra ya el Chavo lo ensucia de basura, luego la Chilindrina le chantajea al Señor Barriga para que le dé el helado y al final terminan ensuciando al Señor Barriga termina cubierto de Spaghetti.
El profesor Jirafales da a sus alumnos clase de Geometría y Aritmética, debido a esto, plantea algunas preguntas las cuales los niños responden equivocadamente. El maestro explica la materia, pero los niños lo desesperarán al no poner atención.
El Chavo está cazando lagartijas con su resortera en plena vecindad. Luego de haber matado una, se la muestra a la Chilindrina, quien se asusta y se pone a llorar.
El Prof. Jirafales les explica a sus alumnos la importancia que tiene el estudio. Luego, la Chilindrina le presta al Chavo una caja de bolero, él, ofrece sus servicios en el restaurant de doña Florinda, sin embargo, le hará una travesura al profesor.
El Chavo continúa ofreciendo sus servicios como bolero para comprarse tortas de jamón; al bolear los zapatos del profesor Jirafales y, llevárselos al restaurant de doña Florinda, sin querer, causará algunos accidentes ahí.
La Chilindrina invita al Chavo para comer en el restaurante de Doña Florinda, y llegando allá, ellos piden dos tortas de jamón, pero Doña Florinda discute con la Chilindrina y se enoja con ella y el Chavo. Después de percibir todo lo que estaba pasando, el Profesor Jirafales tiene una solución: Paga por una torta para la Chilindrina y el Chavo. Se pidieron las tortas, pero el Chavo quiere rápidamente comer la torta.
La Chilindrina ve que Doña Florinda no le cobra a un cliente porque su café tenía una mosca y, se lo comenta al Chavo. El Sr. Barriga invita la comida a los niños, pero como ellos no saben, quieren meter una mosca en la comida para que no les cobren.
El Chavo y la Chilindrina están atrasados para ir a la escuela, y por eso, el Chavo termina confundiendo Doña Florinda con la Chilindrina, y en seguida, el Chavo y la Chilindrina terminan acertando al Señor Barriga, quien aparece en la entrada de la vecindad. Después, el Señor Barriga manda al Chavo y a la Chilindrina a llevar a Ñoño a la escuela. Más tarde, los niños no van a la escuela y tienen miedo de encarar al Profesor Jirafales, y por eso, la Chilindrina inventa el siguiente plan: Decir que el Chavo quedó paralizado todo el día hasta que, al final, los niños descubren que faltaron la clase el domingo.
El profesor Jirafales cuida a doña Florinda, ya que tiene temperatura; el Chavo y la Chilindrina ayudan al maestro, sin embargo, hacen mucho ruido y no la dejan dormir. Luego, los niños juegan al doctor, pero sin querer, provocan un accidente.
Jaimito el Cartero llega por primera vez a la vecindad, trayendo cartas para Doña Florinda y para la Chilindrina. Ésta última carta es de su bisabuela Doña Nieves, quien llega a la vecindad para quedarse a vivir en el departamento de su bisnieta y se presentó con el Chavo ya que éste se acuerda de cómo lo cargó en sus brazos y le regaló una torta de jamón desde que llegó a la vecindad a sus 4 años de edad. Luego, la Chilindrina se encuentra con Doña Nieves.
El Chavo y la Chilindrina están recolectando dinero para ayudar a la Cruz Roja, y el Chavo pide a Doña Nieves, al Señor Barriga y a Doña Florinda. Después, el Chavo y Ñoño juegan a la Cruz Roja. Luego, Doña Nieves finge estar loca para no pagar la renta, y por eso, el Chavo y Ñoño tienen la idea de curarla con baldes de agua fría, pero Ñoño cree que Doña Florinda está loca.
Doña Florinda se enoja mucho por causa del ruido de una feria que se instaló enfrente a la vecindad. Mientras tanto, los niños aprovechan para jugar.
Toda la vecindad decide ir a la feria que está próxima a la vecindad. El dueño del parque sigue con miedo de Doña Florinda y los niños experimentan diversos juegos.
La Chilindrina y Paty proponen al Chavo jugar a la comidita, luego, él, tiene que agarrar un pastel de la Fonda de doña Florinda, tras varios intentos fallidos, se queda dormido y sueña que come delicioso. Por su parte, la Chilindrina, hará lo mismo.
El Chavo pide trabajo en el Restaurant de Doña Florinda, ella lo acepta y lo pone de mesero, pero hace muchas barbaridades. Por otro lado, La Chilindrina, engaña a Doña Cleotilde para que la invite a comer, ella, quedará sorprendida al ver la cuenta.
En el restaurante de Doña Florinda hay ratones, y el Profesor Jirafales, Doña Florinda y el Chavo harán hasta lo imposible por acabar con los ratones y evitar que los clientes del restaurante se den cuenta de los ratones.
La Fonda es invadida por roedores, el Chavo pone ratoneras, sin embargo, el profesor, doña Florinda y él, se machucan con estas. Después, Jaimito y doña Nieves ordenan su comida, ella, al ver un ratón, hace un escándalo y alarmará a los clientes.
El episodio empieza cuándo El Chavo está trabajando en la fonda de Doña Florinda. Ella le enseña la cuenta y le pregunta que cuál número está señalando, pero él siempre se equivocaba. Luego empezó a hacer mal la cuenta, y Doña Florinda lo regaña.
Doña Florinda manda al Chavo a comprar un pastel para el Profesor Jirafales, pero el chico acaba estragando el pastel. Por eso, él y la Chilindrina deciden hacer otro.
El Chavo y la Chilindrina resuelven agarrar algunas botellas de leche del restaurante para alimentar a los cachorritos recién nacidos de la gata de Doña Florinda.
El Señor Barriga manda remodelar el primer patio, debido a eso, ofrece su casa para los vecinos, que vivan con ellos por algunos días.
Los inquilinos de la vecindad continúan temporalmente alojados en la casa del Señor Barriga. El Chavo conoce el cuarto de Ñoño y el Profesor Jirafales cree que Doña Florinda lo está engañando con el dueño de la vecindad.
¡Es Navidad! Y los inquilinos de la vecindad conmemoran la fecha montando un árbol en la casa del Señor Barriga, mientras la Chilindrina escribe una carta a Santa Claus.
La reforma llegó al fin y los inquilinos se preparan para dejar la casa del Señor Barriga y, al fin, volver a la vecindad.
Doña Clotilde y Doña Nieves se sorprenden al ver que Doña Florinda está lavando sus ropas sin salir de su casa e intentan descubrir lo que ocurre.